EL BUEN GUSTO POR EL VINO

EL BUEN GUSTO POR EL VINO

EL BUEN GUSTO POR EL VINO

¿Te has puesto a pensar que en toda reunión familiar, de amigos, escenas románticas en telenovelas y películas, aparecen algunas copas y una flamante botella de vino? Has notado que en las divertidas y/o altisonantes discusiones con los amigos se han dado acompañadas de una buena copa de este elixir maravilloso, por lo que el gusto por el vino, seguramente, lo has desarrollado gracias a esas experiencias que te han acompañado a lo largo de tu vida.

Verás, desarrollar el gusto por el vino, pasa, primero, por vivir un sinfín de momentos placenteros que dan paso a conocer hábitos culturales que permiten no sólo estrechar lazos con otros, sino que en una era del esnobismo, nos obliga a querer saber más del producto que consumimos. Pues la sed por el conocimiento, por qué no, alimenta el ego.

Todo ser que anda en una búsqueda inquebrantable de placer busca en el vino prolongar su goce, así, parafraseando a Nietzsche en "Así habló Zaratustra", queremos que ese gusto por el vino sea eterno.

Por lo que cabe preguntar ¿Acaso el gusto por el vino puede cambiar? abajo te presentaremos dos razones:

EL GUSTO POR EL BUEN VINO Y EL ESTATUS SOCIAL

Fíjate, como muchos saben, "el dinero da poder" y la capacidad de adquirir los vinos más novedosos y costosos también. Así, por un momento, imagínate que organizas una velada para tus amigos muy al estilo del Gran Gatsby, por lo que les presentarás un más que exquisito y costoso Cavernet Sauvignon S Eagle, para que disfruten plenamente del encuentro.

Como un buen anfitrión seguro disfrutas de agasajar a tus invitados, y también puede que te guste mostrar el conocimiento que tienes del sector vinícola, y el buen gusto por el vino. Si estas son tus características entonces seguro eres un aficionado. Escoger para cierta reunión ese tipo y no otro vino habla mucho de usted. Una velada especial no sería igual si lo acompaña con un vino corriente, de esos que se usan para aderezar los guisos.

En otros tiempos, el vino sólo era un simple elemento decorativo de la mesa, un acompañante de las comidas o un calmante de la sed y, por qué no, del hambre. Al paso del tiempo, se convierte en un objeto que te da un lugar en la sociedad, pues por lo que bebes y cómo bebes te conocerán.

EL GUSTO POR EL VINO Y EL PLACER

Otra forma en la que el transcurrir del tiempo afecta el gusto por el vino es la experiencia.

Digamos que la primera experiencia que tienes con el vino es cuando preparas un plato sencillo y usas un vino barato y corriente para aderezar la preparación y/o degustar en la comida de tu hogar.

Pero luego, al paso de los años, conoces otros vinos que son incluso verdaderamente exquisitos. Estos provienen de un Merlot, Petit verdot, o tinto de borgoña y seguro los verás cada vez que asistes a reuniones o restaurantes de lujo. Lo que sucederá naturalmente es que tu paladar podrá distinguir entre el vino barato y el vino costoso y lujoso. Aunque ambas son experiencias placenteras, el gusto por el vino habrá cambiado, para esperar repetir el sabor del vino de mejor calidad. Por tanto, no esperes más. ¡A catar y seguir con el buen gusto por el vino!